TOTS UNITS FEM FORÇA…

La campaña de donación de ropa, zapatos, etc. iniciada por nuestros  hermanos del Rebost Solidari de Cerdanyola, destinada al paliar las necesidades de las personas acogidas en el campo de refugiados de Idomeni (Grecia), ha superado todas las expectativas.
En principio los hermanos querían enviar un tráiler, como se hizo en otras dos oportunidades para los campos de refugiados de Croacia, con la colaboración de muchas entidades evangélicas y algunas seculares… pero hemos palpado con nuestras manos que en el Señor hay una provisión y abundancia que nos supera a todos.  Ya no es un tráiler, sino tres los que van a salir hacia el campo de Idomeni.
Desde que se inició la campaña de recogida, los posters informativos y las noticias que se iban publicando, se han viralizado de manera natural, y a tal nivel, que ha afectado no solo a nuestras comunidades, sino a todo nuestro entorno secular. Todos los que participamos de alguna forma, nos hemos visto gratamente sorprendidos y abrumados por un ilusionante stress, con sentido y propósito.
Como un torbellino de generosidad imparable, Iglesias de todo el Estado Español con sus ONG’s, han difundido la noticia y han colapsado las líneas telefónicas del Rebost Solidari de Cerdanyola, así como las de todos los puntos de información y contacto. Desde Dignitat damos fe de ello. Han sido, y son todavía ahora muchísimas, las llamadas interesándose en cómo aportar. En estos momentos, desde Dignitat, estamos informando a las personas que llaman que ya hemos completado la capacidad de los tres trailers y, en consecuencia, ya no podemos recoger más; aun así,  nos insisten en que por favor les dejemos colaborar…
Es maravilloso ver la enorme generosidad de las personas. No les importar el esfuerzo que tengan que hacer, la distancia a recorrer, la cercanía con sus vacaciones de Semana Santa, ni los horarios a veces intempestivos que podían condicionar la recogida…. Vienen y dan con mucho amor.
A nivel secular también se han superado todas las expectativas. Colaboraciones y contactos que muchas veces parecen imposibles de lograr se han conseguido sin obstáculos. A título enunciativo, desde Dignitat, hemos podido constatar como La Vanguardia, por ejemplo, publicaba el miércoles 13 un artículo de la agencia Efe, que seguro han recogido otros medios del Estado. Entidades de la importancia del Secretariat de Sants-Hostafrancs y La Bordeta, adscrito el Ayuntamiento del barrio, ha colaborado sin reseras prestando sus instalaciones y difundiendo la noticia entre su extensa lista de asociados. La Comisión de Stop Maremortum de Sants-Hostafrancs y la Bordeta ha colaborado haciendo difusión del poster informativo y muchas personas que se identifican con ese colectivo, han venido y aportado. Daniel Banyuls nos informa del interés y la participación de Instituciones, emisoras de radio evangélicas y seculares, TV3, áreas sociales de entidades bancarias, grupos del Cuerpo de Bomberos de Catalunya, como el de Terrassa que ha recogido más de 3.500 Kg de ropa, son algunas de las muestras que componen un largo etc. de colaboradores que, por falta de espacio, no podemos citar en su totalidad. Más aún, a última hora del miércoles, Daniel Banyuls recibió una llamada del Consulado de Grecia en Catalunya, interesándose por la labor que estábamos llevando acabo.
Como siempre hemos hecho desde Dignitat, y porque gran parte de nuestra razón de ser es ayudarnos a coordinarnos y trabajar en red aprovechando los recursos que cada uno puede aportar en pro de la extensión del Reino de Dios, el Grupo Motor de Dignitat y todos sus departamentos se han movilizado vocacionalmente, y se han puesto manos a la obra “…a tiempo y fuera de tiempo…” en un admirable trabajo de constancia y superación. Todas las Iglesias se han coordinado y han respondido admirablemente. Dignitat es de todos y todos somos Dignitat!
A estas alturas, como apuntaba anteriormente, Daniel Banyuls nos informa que tenemos que suspender la campaña, porque ya son tres los tráileres que están llenos a rebosar, y la infraestructura del campo de refugiados de Idomeni no permite gestionar mucho más.
Todo este panorama, me recordaba – salvando las distancias – aquel momento en que el Señor le dice a Moisés que le diga a Su pueblo que no traiga más ofrendas, porque sobran recursos para la obra encomendada. Para los que están en Idomeni no sobran pero, hasta donde nosotros podemos alcanzar en este momento, hemos cubierto con creces nuestro objetivo. Estoy seguro que, con más economía y tiempo, llenaríamos algunos tráilers más. Y es que, cuando abrimos nuestras manos y nuestro corazón para hacer juntos la obra del Señor, Él abre las ventanas del cielo y derrama bendición hasta que sobreabunde. Él no cambia, es el mismo ayer y hoy y por los siglos.
Mi reflexión, producto de lo que he estado viviendo en estos días, es clara: la Iglesia es una, y se mueve como un solo cuerpo, cuando el objetivo se alinea con los valores del Reino de Dios. “…Buscad el Reino de Dios y Su Justicia y todo lo demás os será añadido…” El año pasado el Señor nos mostró que era posible con una campaña evangelística que llenó por dos días el Palau Sant Jordi. ¿No será que los cielos se están abriendo para nuestro país? ¿No será que hemos de mirar por encima de los nubarrones de la crisis, para que el Espíritu del Señor nos dé colirio para ver los campos listos para la siega?
Termino. Me he permitido titular esta breve reseña con parte de la letra de un conocido himno deportivo (que por su fundación de raíces protestantes, intuyo que tiene que ver con la Escritura) para significar algo que estoy convencido de que es una realidad entre nosotros que está impregnada en nuestros genes como cristianos: Somos uno porque Jesús nos hizo uno. Somos uno y, en lo más hondo de nuestro ser, anhelamos con todas nuestras fuerzas sentirnos uno. Somos uno  y queremos actuar como un cuerpo. Está meridianamente claro que cuando dejamos en un segundo plano nuestro honroso apellido denominacional y unimos nuestras manos en pro de la obra del Señor, la Vida fluye con abundancia en nosotros y en nuestras comunidades. No en vano dice el Salmista: “… Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía [juntos en uno, según qué versión leamos]…. porque allí envía el Señor, bendición y vida eterna…” (Salmo133:1,3)  No importa de dónde somos ni de dónde venimos, proclama el himno. El Cristo que nos une, nos ha demostrado una vez más que: ¡Juntos, podemos! Soli Deo Gloria.

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