¿UNIDAD? … ¿DE QUÉ UNIDAD HABLAMOS?

REFLEXIÓN | Por Joan M. Argudo, pastor en Barcelona

Lamentablemente el primer discurso de Francisco, convertido en vídeo viral en la red, no me sorprende.
De hecho, lo esperaba de un momento a otro.
Durante el año 2015 pudimos observar un importante número de acercamientos y acuerdos desde la silla papal, con las grandes religiones. Y con toda certeza, estoy seguro de que vendrán más declaraciones y estratégicos movimientos desde Roma, para lograr unir, al estilo Vaticano, lo que nunca aprobaría Jesucristo. La unidad a cualquier precio. Pero… ¿De qué unidad habla Francisco?
No caigamos en equívocos dejándonos llevar por romanticismo religiosos, cinematográficamente bien puestos en escena, que al hombre le parecen caminos de bien, pero que su fin es la muerte.
Lo que Roma vuelve a intentar se llama ecumenismo del de siempre. El que sufrieron Lutero o Calvino en sus carnes. El que soportaron los mártires ajusticiados por la “santa” inquisición, por querer buscar la verdad y tener la libertad de vivirla. El que aguantaron tantos hombres y mujeres que vieron como se les prohibía leer la Biblia, fuente de vida. EL que vivieron nuestros abuelos, sintiéndose marginados en las escuelas por ser protestantes. El que todavía viven en muchos lugares de América Latina (como Chiapas) cuando sus casas son quemadas por ser evangélicos. El que tenemos que escuchar a menudo, cuando se nos tacha, cuando conviene- de lo que no somos: Ni hermanos ni separados.
El ecumenismo basado en el “amor” que propone Francisco, no es el ecumenismo que desea volver a las fuentes de la Verdad. El ecumenismo que proclama la Iglesia fiel a Jesucristo – con el necesario respeto a cada creencia- tiene un mensaje muy diferente: Sólo Jesús es el Camino, sólo él es la Verdad, únicamente él es la Vida… y nadie va al Padre si no es por Jesucristo, único mediador entre Dios y los hombres.
Con todos los respetos a las distintas religiones, debo decir alto y claro que Jesucristo nos enseña que NO es verdad que todos son hijos de Dios. Afirmar lo contrario, como hace Francisco para darle ese toque unitario a su mensaje, siguiendo la tradición católico romana, no tiene nada que ver con la verdad. Y lo que es peor, lleva a la perdición, a quienes benévolamente le creen y obedecen.
La Biblia, única norma de fe y conducta para un cristiano, enseña con rotundidad que cuando Cristo regrese, TODA rodilla (toda religión) se doblará delante de él, al mismo tiempo que todas las confesiones reconocerán que sólo Jesús es el Señor, y que fuera de él no hay salvación.

Pr. Joan M. Argudo Avellana

Noticias relacionadas:

  • O P I N I Ó N   |  Silbo apacible  |  por Guillem Correa, pastor en Barcelona y secretario gener ...

  • Reflexión (Fidel Caralt)   |   'Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ...

  • O P I N I Ó N | Silbo Apacible | Guillem Correa, pastor en Barcelona y Secretario General del CE ...

  • R E F L E X I Ó N  |  Fidel Caralt, pastor en  Sant Joan Despí y miembro del Secretariado del CE ...

  • REFLEXIÓ | Per Joan M. Argudo, pastor a Barcelona Malauradament  el primer discurs de Frances ...

Los comentarios han sido cerrados.