COMUNICADO

EL CONSEJO EVANGÉLICO SE SOLIDARIZA CON LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS

Barcelona (29.4.2015). Con motivo de la celebración del Funeral de Estado por las víctimas de la tragedia de Germanwings el Consell Evangèlic de Catalunya ha realizado todos los esfuerzos necesarios para estar junto a los familiares sin que ello signifique, en ningún momento, que hayamos variado nuestra posición de considerar que todo Funeral de Estado debe ser plurireligioso siendo este Consell una de las primeras entidades evangélicas en defenderlo públicamente.

Por esta razón ha trasladado esta petición, incluso por escrito, a cuantas personas pudieran estar implicadas en la decisión final a fin de lograr que en esta ocasión fuera así.

En este mismo sentido se ha pronunciado también el Grupo de Trabajo estable de las Religiones (GTER), integrado por representantes oficiales de las Confesiones: católica, ortodoxa, judía, musulmana y protestante; del cual en estos momentos la Comunidad Protestante ostenta la presidencia.

Una vez realizadas todas las oportunas gestiones podemos afirmar lo siguiente:
Primero: Este acto ha sido la resultante de la iniciativa de los Gobiernos Central y Autonómico.
Segundo: Según fuentes gubernamentales catalanas ambos gobiernos estaban de acuerdo de que el acto fuera plurireligioso.
Tercero: El contenido del acto se diseñó en una reunión en la que estuvieron presentes representantes de la Casa Real, de la Moncloa, del Gobierno catalán y del Arzobispado. En esta reunión no participó ningún representante ni del Consejo Evangélico ni de ninguna otra confesión excepto la explícitamente citada.
Cuarto: Una vez que quien correspondía tomó la decisión de que el Funeral de Estado tendría el formato que finalmente tuvo, como Consell teníamos que decidir si aceptábamos o rechazábamos la invitación a participar. Este Consell decidió participar por amor a las víctimas, a pesar de que el formato de la ceremonia no respondía a nuestras expectativas.

El Sermón, tal y como se puede encontrar en el documento adjunto, consistió en una muy breve exposición de la palabra de Dios, basada en tres textos bíblicos, dirigida a los familiares de la víctimas.
Tres fueron los mensajes presentados:
Primero,  En Jesús hay consuelo para nuestro dolor.
Segundo, En Jesús hay promesa de vida eterna.
Tercero,   Los que hemos recibido el consuelo de Jesús podemos consolar a otros.

La práctica totalidad, de las cerca de mil personas a las que se pudo saludar y consolar personalmente, manifestaron explícitamente su agradecimiento por nuestra presencia y por nuestra compañía.

También, una parte muy importante de los familiares dejaron constancia del consuelo que habían encontrado en las palabras pronunciadas.
Este Consell ha considerado más oportuno, con total respeto a quienes lo valoran de manera diferente, aplazar nuestra participación en el debate público sobre el formato del Funeral de Estado hasta que éste se hubiera celebrado. La razón de nuestra posición se fundamenta en la voluntad de respetar y prioriza el dolor de los familiares de las víctimas.

A pesar de nuestro reiterado desacuerdo en el formato, también debemos poner en valor el paso adelante que se ha dado con la esperanza de que si hay que preparar otro Funeral de Estado, quiera Dios que no surjan razones para tener que organizarlo, y lo decimos muy enfáticamente: reiteramos, que éste haya sido la última vez que se haya celebrado bajo este formato.

Sermón

Apreciadas amigas y amigos.
Apreciados hermanos y hermanas.
Nos hemos reunido hoy aquí para aliviar nuestro dolor.

Nuestro corazón se quebranta una y otra vez.
Cuando ocurre una tragedia, como la que hemos vivido, parece que el tiempo se detiene.
En nuestro desconsuelo nos cuesta encontrar consuelo.
Por esa razón Jesús nos dejó estas palabras:
“Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os haré descansar”*.
Cuando nos parece que no habrá descanso para nuestro dolor Jesús nos promete consuelo.

Cuando vivimos una tragedia buscamos la proximidad de las personas que amamos, buscamos la proximidad de las personas que nos aman.
Es, en este amor, donde encontramos consuelo.
Es, en este amor, donde encontramos las fuerzas que necesitamos.

Los que depositamos nuestra fe en Jesús también encontramos consuelo en la compañía de Su amor.
Su amor no nos es lejano, todo lo contrario:
Es un amor próximo que nos anticipa un amor todavía mayor.
Nuestro encuentro con Jesús nos hace hijos e hijas de Su promesa de eternidad.
Jesús nos anima cuando nos dice:
“En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, no os habría dicho que voy a prepararos lugar”**.

En las palabras de Jesús encontramos promesa de reencuentro.
Volveremos a vernos, nos dice una y otra vez.
La vida se vive en presente pero también la vida, desde la fe, se vive con promesa de eternidad.

Busquemos el consuelo en el amor de quienes nos aman.
Busquemos el consuelo en Jesús, autor y dador de la Vida.
En Jesús hay vida.
En Jesús hay vida eterna.
En Jesús hay resurrección.
El apóstol Pablo nos enseña que
“Dios nos consuela en todos nuestros sufrimientos, para que también nosotros podamos consolar a los que sufren, dándoles el mismo consuelo que él nos ha dado”***.

Y todo el pueblo dice: Amén y amén.
Que Dios nos bendiga.

*, Mateo 11, 28
**, Juan 14, 2
***, 1 Corintios 1, 4

Sermón Sagrada Familia, 27 abril 2015

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