40 AÑOS FORMANDO PASTORES

O P I N I Ó N  |  Silbo apacible  |  por Guillem Correa, pastor en Barcelona y secretario general del CEC  |

La Facultad Internacional de Teología Protestante IBSTE está celebrando su 40 aniversario. Esta noticia nos hace mirar atrás para preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí.
Hay que recordar que en la Iglesia no siempre se ha pedido que a sus pastores tengan una formación bíblica y teológica para ser ordenados. Esta demanda comenzó poco después de la Reforma Protestante con el propósito de contrarrestar la ignorancia y la perplejidad en que había vivido el clero durante de edad media.
Entonces comenzó la actual tradición de los Seminarios.
Desde el inicio de la Iglesia los pastores, cuando empezaban su ministerio, no tenían una formación religiosa superior al resto de la comunidad. En aquellos años, el Catecumenado duraba entre dos y tres años. Una vez bautizados quien sentía la vocación de servir a la Iglesia y podía aportar una formación secular complementaria podía optar al ministerio pastoral.
Con la constantinización de la Iglesia gracias al Edicto de Milán, por el que el  Emperador Romano promovía la religión cristiana como la del imperio, la situación cambió radicalmente.
La Iglesia pasó de ser perseguida a ser protegida y las multitudes decidieron aceptar la fe cristiana.
Al poco tiempo, de los tres años de catecumenado se pasó a los 80 días y más tarde se redujo a los 40 días.
Y esta era la formación teológica, y poco más, que recibían quienes querían servir en el ministerio pastoral.
El surgimiento de las facultades de teología no resolvió la cuestión porque quien se matriculaba lo hacía para crecer en su conocimiento pero no porque se preparara para servir como pastor.
Por esta razón, casi todos los matriculados continuaban de por vida sus estudios, porque no lo hacían como un paso previo para ser ordenados.
Fue a finales del franquismo cuando entre nosotros se pudo iniciar el proceso que el protestantismo había comenzado en el siglo XVI.
Después de siglos de persecución y marginación se abría un resquicio de esperanza.
Aquel incipiente Instituto Bíblico se ha transformado en la actual Facultad Internacional de Teología IBSTE.
Si el Instituto Bíblico hizo posible que la Reforma Protestante del siglo XVI llegara a nosotros, educativamente hablando, la Facultad de Teología nos debe permitir afrontar los retos para conseguir que el Protestantismo no llegue tarde al siglo XXI.

Noticias relacionadas:

Los comentarios han sido cerrados.