Mariano Blázquez en ‘Néixer de Nou’

O P I N I Ó N  |  Silbo apacible  |  por Guillem Correa, pastor en Barcelona y secretario general del CEC  |

El programa protestante de TV3, Televisión de Cataluña, Néixer de Nou (Nacer de nuevo) ha tenido el honor de tener como invitado al Secretario General de la Federación de Iglesias Protestantes de España (FEREDE), el señor Mariano Blázquez.
La entrevista ha sido una oportunidad para hacer un repaso de la historia de esta federación, incluso desde antes de su nacimiento, hasta el día de hoy.
No se han obviado temas candentes y difíciles tal como puede ser el papel del Consejo Asesor en materia religiosa o la relación del anterior jefe de estado, el rey Juan Carlos I, con la comunidad protestante.
Sus declaraciones podrían dar lugar a un buen número de titulares de prensa y resultaría difícil elegir uno como titular de portada. De entre todos el que seguramente sobresale con vida propia es el que hace referencia al grado de salud de la práctica de la Libertad Religiosa.
Comparando la situación de los inicios de la democracia con la situación actual dice: “Seguramente había un mayor grado de tolerancia religiosa en aquellos momentos que actualmente”.
Si un buen observador de la realidad, como lo es el Secretario General de la federación protestante, dice en televisión lo que acabamos de leer hay que preocuparse, y mucho.
Lo que muchos sospechábamos y lo que unos pocos nos habíamos atrevido a decir en voz alta o a publicar ahora resulta que no sólo es verdad, sino que es una amenazante verdad.
Entre todos y todas estamos construyendo una sociedad cada vez más intolerante hacia el diferente y lo más alarmante de todo es que cuando una parte de la minoría discriminada dejar de serlo, aunque sea un poco, se vuelve igualmente intolerante con los que siguen siendo discriminados.
¿Cuál es la calidad democrática de nuestra democracia?
Una democracia que permite que la minoría religiosa con arraigo histórico como es la protestante, con presencia institucional continuada desde el año 1868, se siga sintiendo discriminada es una democracia enfermiza. Es una democracia que no se respeta a sí misma.
El déficit de nuestra democracia no sólo es jurídico, sino que aquellas leyes que han sido creadas para evitar la desigualdad entre ciudadanos no se aplican.
La tolerancia de la que habla y que reclama el señor Mariano Blázquez es la de la neutralidad inclusiva. Neutralidad que significa no decantarse por una confesión en detrimento de las otras. Inclusiva que significa abrir espacios para que podamos formar parte del conjunto de la sociedad. Y no como hasta ahora que se ha entendido como continuar dejando al margen de la sociedad. Como si no existiéramos.

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