Funeral de Estado, privado y católico

O P I N I Ó N  |  Silbo apacible  |  por Guillem Correa, pastor en Barcelona y Secretario General del CEC  |
En los últimos días hemos sido testigos de un funeral de estado privado y católico a raíz de la misa que se celebró en la Catedral de la Almudena de Madrid en memoria de las víctimas del 11 M. Lo llamo funeral de estado porque así es como lo denominaron los medios de comunicación y más especialmente las diversas televisiones. Lo califico de privado porque en realidad fue un acto organizado por una de las asociaciones de víctimas del terrorismo: la Fundación Víctimas del Terrorismo. Y, por último, recuerdo que fue una misa católica porque es lo que realmente se celebró.
Desde mi comprensión de los hechos ya me parece bien que hubiera sido un funeral de estado. Es decir: organizado por las instituciones, no por una de las asociaciones que reúne a un sector de las víctimas del terrorismo, en el que las diversas confesiones religiosas, de manera conjunta, hubieran participado para representar la pluralidad religiosa del país.
La realidad ha sido otra.
Porque hay gente que en defensa de sus derechos niega los derechos de los demás.
Es esta misma gente que después acusa a los otros de victimistas.
¿Victimistas?
¿Hablar de igualdad y de equidad es un despropósito?
¿Defender el derecho de las minorías es un despropósito?
¿Denunciar públicamente es un despropósito?
El despropósito es que cuando nos acercamos al año 2017, en el que se cumplirá el 500 aniversario del inicio de la Reforma Protestante, aquí las cosas aún se hagan de la misma manera como se hacían hace ahora 500 años.

Noticias relacionadas:

Los comentarios han sido cerrados.