El compromiso social de los cristianos

O P I N I Ó N  |  Silbo apacible  |  Guillem Correa, pastor en Barcelona y secretaru¡io general del CEC  |

Jesús comenzó su ministerio entre nosotros con las palabras que el evangelista Lucas recoge en el capítulo cuatro de su evangelio diciendo: “El Espíritu del Señor…  me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor”.
Vemos, pues, que la palabra de Jesús es palabra de libertad, es palabra de compromiso con los más pobres y con las personas en riesgo de exclusión social –tal como decimos hoy-.
La suya fue una vida coherente y llena de generosidad, una generosidad tan inmensurable que le llevaron hasta la muerte.
Él nos mostró el camino.
Pero antes de morir nos explicó claramente qué esperaba de nosotros.
Nos concretó el camino, por si no había quedado claro, y nos mostró cómo quería que se comportaran sus seguidores.
Las suyas son las conocidas palabras recogidas en el evangelio de Mateo capítulo 25 cuando dice “porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis”.
Los que le escuchaban parece que fuéramos nosotros mismos o conciudadanos nuestros de este noviembre del año 2012. Con cara de sorpresa le contestaron: “¿Cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”.
No podemos poner cara de sorpresa, no podemos decir que no sabemos de qué nos están hablando. Quien nos habla es Jesús. Nos muestra claramente el camino y nos concreta cómo debemos hacer este camino y a quien debemos recoger haciendo el camino.
El compromiso social de los cristianos no es más, pero tampoco menos, que el compromiso cristiano con Jesús porque si no nos comprometemos con los que nos necesitan estamos negando a Cristo que afirmamos que llevamos en el corazón.

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